El crack es cocaína base en forma de roca o piedra que se fuma; produce un subidón muy intenso y breve, con alto riesgo de dependencia, daño cardiovascular y respiratorio y marginación social
Se obtiene mezclando cocaína en polvo (clorhidrato) con bicarbonato sódico y agua, calentando hasta que se forma una masa sólida que se rompe en «rocas». Se consume fumándolo en pipa o sobre base de aluminio; el vapor se inhala y la cocaína base llega rápidamente al cerebro, produciendo un pico de euforia muy intenso en segundos pero de corta duración (minutos), lo que favorece el uso repetido y la dependencia.
Los riesgos incluyen adicción fuerte, infarto, ictus, arritmias, daño pulmonar por inhalación de vapores calientes, deterioro cognitivo y problemas sociales y legales. La abstinencia produce craving intenso y depresión. La reducción de riesgos para quien ya consume implica evitar compartir pipas (riesgo de infecciones), no mezclar con alcohol u otros depresores, y buscar apoyo para reducir o dejar el consumo.
En todos los países donde se regula la cocaína, el crack está igualmente prohibido y perseguido.
Efectos
Efectos deseados:
- Euforia muy intensa y rápida
- Aumento de energía, alerta y sensación de confianza
- Reducción del apetito y del sueño
- Efectos muy breves que favorecen el uso repetido
Efectos secundarios:
- Taquicardia, hipertensión, dolor torácico
- Paranoia, ansiedad, irritabilidad; en uso crónico ideas paranoides o alucinaciones
- Tos, daño respiratorio por inhalación de vapores
- Pérdida de peso, insomnio, deterioro cognitivo con uso prolongado
Factores que influyen en los efectos:
- Pureza y cantidad de cocaína en la roca; forma de calentar e inhalar
- Frecuencia de uso y tolerancia
- Mezclas (alcohol, otras drogas)
- Estado cardiovascular y psicológico previo
Riesgos
Riesgos Físicos:
- Infarto, ictus, arritmias, muerte súbita
- Dependencia muy fuerte; uso compulsivo y marginación
- Daño pulmonar y de vías respiratorias
- Riesgo de violencia, accidentes y problemas legales
Riesgos Psicológicos:
- Adicción intensa; craving muy fuerte tras cada uso
- Depresión, paranoia, psicosis con uso prolongado
- Abstinencia con depresión grave y riesgo de suicidio
Patologías o condiciones médicas incompatibles:
- Cardiopatía, hipertensión, antecedentes de ictus o infarto
- Trastornos psiquiátricos (psicosis, ansiedad grave)
- Embarazo: daño fetal, parto prematuro, abstinencia neonatal
- No mezclar con alcohol (cocaetileno más tóxico)
Especial cuidado con:
- No compartir pipas ni material para evitar infecciones
- No mezclar con alcohol; multiplica el riesgo cardiovascular y de muerte
- Ante dolor torácico, dificultad para respirar o pérdida de consciencia: pedir ayuda urgente
- Buscar ayuda profesional para dejar o reducir; el crack genera dependencia muy difícil de superar solo
Reducción de Riesgos
Dosis y tipo de sustancia:
- La única reducción de riesgos real es dejar de consumir o reducir al mínimo; si se consume, no compartir material, evitar alcohol y otras sustancias, y no consumir solo (por si hay emergencia)
- Usar servicios de análisis cuando existan (para saber pureza, aunque el crack suele consumirse sin análisis)
- Mantener hidratación y alimentación; el uso crónico lleva a desnutrición y deshidratación
Forma de consumo:
- No inyectar crack; no esnifar las rocas. Si se fuma, evitar materiales que desprendan tóxicos al calentar
- No redosificar por impulso; el craving es engañoso y aumenta el riesgo de sobredosis y de dependencia
Estado mental y entorno:
- Si hay depresión o ideas de suicidio, buscar ayuda urgente; la abstinencia de crack puede agravar la depresión
- Programas de tratamiento (ambulatorio o residencial) y apoyo entre iguales pueden ayudar a dejar el consumo
Frecuencia y tolerancia:
- Cualquier frecuencia de consumo implica alto riesgo; reducir la frecuencia es un objetivo intermedio si no se puede dejar de inmediato
Salud y control:
- En cardiopatía o embarazo: evitar por completo. En enfermedad mental: buscar tratamiento integrado (consumo + salud mental)
Mezclas
Consulta los riesgos y efectos de mezclar Crack con otras sustancias y fármacos en nuestra guía interactiva Mezclas y Riesgos.
Origen e Historia
El crack surgió en Estados Unidos en los años ochenta como forma de consumir cocaína base por vía inhalada (fumada). La cocaína en polvo (clorhidrato) no se puede fumar eficazmente porque se descompone con el calor; al convertirla en base («freebase» o crack con bicarbonato) se obtiene una forma que se volatiliza y puede inhalarse. El nombre «crack» alude al sonido que hace la roca al calentarse. Su bajo coste por dosis y el subidón muy rápido e intenso lo hicieron muy presente en barrios desfavorecidos y en contextos de alta vulnerabilidad.
La epidemia de crack en EE.UU. llevó a leyes muy duras (penas diferenciales para crack frente a cocaína en polvo) que luego se han matizado. En Europa el consumo de crack es menor que el de cocaína en polvo pero existe y está asociado a daños graves. Energy Control y redes de reducción de riesgos informan sobre el crack y ofrecen consejos para quienes ya consumen.
No hay uso médico del crack; es una forma de presentación de la cocaína para uso recreativo/abusivo con alto potencial de dependencia.
Farmacología
El crack es cocaína en forma de base; al fumarlo la cocaína se absorbe por los pulmones y llega al cerebro en segundos, produciendo un pico de concentración muy alto. La cocaína bloquea la recaptación de dopamina, noradrenalina y serotonina, generando euforia intensa, aumento de la energía y de la confianza, y disminución del sueño y del apetito. El efecto es mucho más rápido y breve que al esnifar cocaína en polvo: el pico es en 1-5 minutos y la duración del «subidón» es de 5-15 minutos, lo que favorece redosificaciones frecuentes y dependencia.
El uso repetido produce tolerancia, craving y dependencia psicológica muy fuerte; la abstinencia se asocia a depresión, fatiga y ansiedad intensas. Los efectos cardiovasculares (vasoconstricción, taquicardia, hipertensión) aumentan el riesgo de infarto e ictus; la inhalación de vapores calientes puede dañar vías respiratorias y pulmón.
Dosis y Forma de Consumo
Microdosis
No hay concepto de microdosis segura con crack; cualquier consumo fumado produce pico alto y riesgo cardiovascular y de dependencia
Dosis Baja
Una «piedra» pequeña puede contener decenas de mg de cocaína base; la pureza varía. Una calada puede producir ya un subidón intenso. No existe dosis «baja» segura por la vía y la forma de consumo
Dosis Moderada
Varias caladas o varias piedras en una sesión aumentan el riesgo de taquicardia, hipertensión, paranoia y craving. La línea entre «dosis moderada» y sobredosis o uso compulsivo es muy fina
Sobredosis
Agitación, taquicardia extrema, hipertensión, hipertermia, convulsiones, infarto, ictus o parada cardiorrespiratoria. Requiere atención médica urgente. La mezcla con alcohol aumenta la formación de cocaetileno y el riesgo de muerte
Forma de consumo: Se fuma en pipa (a veces casera), en base de aluminio o en cigarrillo mezclado con tabaco o cannabis. No inyectar; no esnifar las rocas (la base no se absorbe bien por nasal). Compartir pipas aumenta el riesgo de transmisión de infecciones (virus, bacterias). La única forma de reducir riesgos en quien ya consume es no compartir material, evitar mezclas y buscar ayuda para dejar o reducir.
Duración y Tiempos de Efecto
Inicio
Subidón en segundos (5-30 s) tras inhalar el vapor
Pico
1-5 minutos; sensación de euforia máxima muy intensa
Duración total
El «high» dura 5-15 minutos; luego suele haber craving y deseo de repetir. La detección en orina puede ser 2-4 días
Resaca
«Bajada» con cansancio, depresión, ansiedad, irritabilidad; craving fuerte que favorece el uso repetido. No hay antídoto específico; el apoyo psicológico y social es fundamental
Aspectos Legales
La cocaína (incluido crack) está en la lista de estupefacientes; posesión, tráfico y elaboración son delitos con penas de prisión y multas. Las cantidades «para consumo» pueden ser objeto de sanciones administrativas según ley
Fiscalizada en todos los Estados miembros; penas por posesión y tráfico
Cocaína y crack fiscalizados; posesión y tráfico penados. En algunos países hay despenalización de pequeñas cantidades para consumo personal con sanciones alternativas; consultar legislación vigente
Schedule II; el crack tuvo históricamente penas más duras que la cocaína en polvo (Fair Sentencing Act las redujo); posesión y tráfico siguen siendo delitos federales y estatales
Bibliografía y Fuentes
Colaboraciones y Apariciones en Medios