Icono Cannabinoide

Hachís

El hachís es la resina concentrada del cannabis (Cannabis sativa), rica en cannabinoides (THC, CBD y otros); se consume fumado o en vaporización y produce efectos similares a la marihuana pero con mayor potencia por unidad de peso

Se presenta en bloques o pastillas de color marrón oscuro a verde. Se suele mezclar con tabaco o con cannabis en flor para fumar, o vaporizar. Los efectos dependen de la concentración de THC: euforia, relajación, alteración perceptiva, aumento del apetito, en algunos usuarios ansiedad o paranoia. El contenido en THC es variable (puede ser 20-60 % o más según el producto); una pequeña cantidad puede equivaler a una dosis alta de marihuana.

Los riesgos incluyen alteración de la atención y la memoria, posible desencadenamiento o empeoramiento de trastornos psicóticos en personas vulnerables, dependencia psicológica y, con uso crónico intenso, síndrome amotivacional. La reducción de riesgos implica dosificar con cuidado (empezar con muy poca cantidad), no conducir bajo los efectos, evitar en adolescentes y en personas con historial personal o familiar de psicosis, y preferir productos con algo de CBD cuando sea posible.

El estatus legal varía según el país: en España el cannabis y el hachís están prohibidos para uso recreativo (con excepciones en algunas comunidades); en otros países hay despenalización o regulación.

Efectos

Efectos deseados:

  • Euforia, relajación, alteración perceptiva; aumento del apetito
  • Posible ansiedad o paranoia; alteración de memoria y atención

Efectos secundarios:

  • Taquicardia, sequedad de boca, ojos rojos; ansiedad o paranoia en algunos usuarios
  • Con uso crónico: posible síndrome amotivacional, dependencia psicológica

Factores que influyen en los efectos:

  • Contenido en THC; cantidad; vía (fumado vs. oral); vulnerabilidad individual (psicosis)

Riesgos

Riesgos Físicos:

  • Accidentes por alteración de atención; desencadenamiento de psicosis en vulnerables
  • Dependencia psicológica; daño respiratorio si se fuma con tabaco

Riesgos Psicológicos:

  • Ansiedad, paranoia; posible psicosis en vulnerables; síndrome amotivacional con uso crónico

Patologías o condiciones médicas incompatibles:

  • Trastornos psicóticos o antecedentes familiares; embarazo (riesgo para el feto); cardiopatía (taquicardia)

Especial cuidado con:

  • No conducir bajo los efectos; evitar en adolescentes y en personas con historial de psicosis
  • Empezar con muy poca cantidad; el hachís es más potente que la flor

Reducción de Riesgos

Dosis y tipo de sustancia:

  • Dosificar con cuidado; no mezclar con alcohol en exceso; preferir vaporización si se va a consumir (menos daño respiratorio que fumar)

Forma de consumo:

  • Vaporizar reduce daño respecto a fumar; no inyectar

Estado mental y entorno:

  • Evitar en momentos de ansiedad o estrés intenso si se es propenso a paranoia

Frecuencia y tolerancia:

  • Reducir frecuencia para disminuir tolerancia y dependencia

Salud y control:

  • Evitar en embarazo y en personas con riesgo de psicosis

Mezclas

Consulta los riesgos y efectos de mezclar Hachís con otras sustancias y fármacos en nuestra guía interactiva Mezclas y Riesgos.

Ver mezclas de Hachís

Origen e Historia

El hachís se obtiene desde hace siglos en regiones donde se cultiva cannabis (Magreb, Oriente Medio, Asia Central, India): se recoge la resina de las flores y se prensa. La palabra «hachís» viene del árabe. En Europa llegó con el comercio y las migraciones; en los años sesenta y setenta se popularizó en contextos contraculturales. La potencia del hachís (mayor concentración de THC que la flor) hace que la dosificación sea más fácil de sobrepasar para usuarios poco experimentados.

En la actualidad el hachís en el mercado ilegal europeo procede en gran parte de Marruecos y de otros productores; la pureza y el contenido en THC son variables. Algunos productos pueden estar adulterados con otras sustancias. No hay uso médico aprobado del hachís como tal en la UE (hay medicamentos a base de cannabis o de cannabinoides purificados). En países con cannabis legal, el hachís o concentrados similares pueden estar regulados (contenido máximo de THC, etiquetado).

Véase también marihuana y cannabis para contexto general de cannabinoides.

Farmacología

El hachís contiene los mismos cannabinoides que la planta de cannabis, con predominio de THC (agonista de los receptores CB1 y CB2). El THC produce los efectos psicoactivos: euforia, alteración perceptiva, relajación, aumento del apetito; también puede producir ansiedad, paranoia y alteración de la memoria y la atención. El CBD (si está presente) puede modular algunos efectos del THC (menor ansiedad, menor riesgo psicótico en algunos estudios).

La potencia por peso es mayor que la de la flor; la dosificación debe ser más conservadora. No hay dosis letal documentada en humanos por cannabinoides solos; los riesgos agudos son sobre todo conductuales (accidentes, crisis de ansiedad, en personas vulnerables desencadenamiento de psicosis). El uso crónico puede producir dependencia psicológica y tolerancia.

Metabolismo y Eliminación

El THC del hachís se absorbe por vía pulmonar al fumar o vaporizar; el pico plasmático se alcanza en minutos. Se metaboliza en el hígado a 11-OH-THC (activo) y THC-COOH (inactivo, el más medido en orina). Se elimina por heces y orina (metabolitos). La vida media del THC es de 20-30 h; los metabolitos pueden detectarse en orina durante días o semanas según frecuencia de uso. La biodisponibilidad por vía inhalada es mayor que por vía oral; el hachís fumado tiene inicio rápido.

Dosis y Forma de Consumo

Microdosis

Una cantidad muy pequeña (por ejemplo un «grano» del tamaño de una cabeza de cerilla) puede producir efecto en usuarios no tolerantes. El hachís es potente; es fácil pasarse

Dosis Baja

Una calada o dos de un porro con poca cantidad de hachís mezclado con tabaco o cannabis; esperar 10-15 min antes de repetir

Dosis Moderada

Varias caladas o un porro pequeño; el efecto puede ser intenso según pureza. No redosificar por impulso

Sobredosis

No hay muerte por sobredosis de cannabinoides solos; pueden aparecer ansiedad intensa, paranoia, taquicardia, náuseas. En personas vulnerables, crisis psicótica. Tranquilizar, entorno calmado; si hay síntomas psicóticos o riesgo para la persona, valorar atención médica

Forma de consumo: Fumado (mezclado con tabaco o cannabis en porro o pipa) o vaporizado. No inyectar. Comer hachís (oral) tiene inicio más tardío (1-2 h) y efecto más prolongado; el riesgo de pasarse de dosis es mayor. Empezar con muy poca cantidad y esperar antes de repetir.

Duración y Tiempos de Efecto

Inicio

1-5 min fumado; 30-90 min oral

Pico

15-30 min fumado; 2-4 h oral

Duración total

2-4 h fumado; 6-12 h oral

Resaca

Sedación residual; posible «resaca» leve (embotamiento) al día siguiente con uso intenso

Aspectos Legales

España

Cannabis y hachís están prohibidos para uso recreativo; posesión y cultivo pueden ser sancionados. Algunas comunidades tienen regulación de clubs sociales o uso medicinal en casos concretos; consultar normativa vigente

Unión Europea

Variable; Países Bajos, Malta y otros tienen modelos de tolerancia o regulación; en la mayoría sigue prohibido o despenalizado

México, Uruguay

Regulación del cannabis (incluidos concentrados según ley); consultar normativa

Argentina, Chile, Colombia, Perú

Uso medicinal en distintos grados; recreativo variable

Estados Unidos

Estatal; en muchos estados cannabis legal; hachís/concentrados regulados donde el cannabis es legal