La heroína es un opioide semisintético derivado de la morfina, con alta potencia y potencial de dependencia; se usa en medicina en algunos países (analgesia, programas de mantenimiento) y en contexto ilegal por vía intravenosa, esnifada o fumada, con riesgo alto de sobredosis, infecciones y dependencia
Produce analgesia intensa, euforia y sedación; deprime el centro respiratorio, por lo que la sobredosis puede ser mortal. La pureza y los adulterantes (fentanilo, talco, etc.) en el mercado ilegal hacen impredecible la dosis y multiplican el riesgo. El uso por vía intravenosa conlleva riesgo de VIH, hepatitis y endocarditis por compartir material.
Los riesgos incluyen muerte por sobredosis (especialmente con fentanilo mezclado), dependencia física y abstinencia grave, infecciones por vía inyectada y daño orgánico. La reducción de riesgos implica no compartir jeringuillas, usar programas de intercambio de jeringuillas y de naloxona, y acceder a tratamiento con agonistas opioides (metadona, buprenorfina) y programas de reducción de daños.
En España y en la mayoría de países la heroína está fiscalizada como estupefaciente; la prescripción de heroína medicinal (diacetilmorfina) existe en algunos países (Reino Unido, Suiza) en programas supervisados.
Efectos
Efectos deseados:
- Euforia intensa («rush» por IV); analgesia; sedación
- Depresión respiratoria; estreñimiento; dependencia
Efectos secundarios:
- Náuseas, vómitos, prurito; estreñimiento; sedación
- Sobredosis y muerte; dependencia física; infecciones si se inyecta
Factores que influyen en los efectos:
- Pureza y adulterantes (fentanilo); vía; tolerancia; mezcla con alcohol o benzodiacepinas
Riesgos
Riesgos Físicos:
- Muerte por sobredosis; infecciones (VIH, hepatitis, endocarditis) por vía IV
- Dependencia física y abstinencia; daño orgánico y social
Riesgos Psicológicos:
- Dependencia y craving intensos; abstinencia muy desagradable
Patologías o condiciones médicas incompatibles:
- Insuficiencia respiratoria; uso de alcohol o benzodiacepinas; embarazo (abstinencia neonatal)
Especial cuidado con:
- No consumir solo; tener naloxona; no compartir material de inyección; acceder a tratamiento
Reducción de Riesgos
Dosis y tipo de sustancia:
- Programas de intercambio de jeringuillas; naloxona; metadona/buprenorfina; no consumir solo
Forma de consumo:
- Evitar vía IV si hay alternativas; material estéril y no compartido
Estado mental y entorno:
- No consumir tras alcohol o benzodiacepinas
Frecuencia y tolerancia:
- Reducir con apoyo médico (mantenimiento con agonistas)
Salud y control:
- No mezclar con alcohol ni benzodiacepinas; en embarazo valorar con médico
Mezclas
Consulta los riesgos y efectos de mezclar Heroína con otras sustancias y fármacos en nuestra guía interactiva Mezclas y Riesgos.
Origen e Historia
La heroína (diacetilmorfina) fue sintetizada a finales del siglo XIX por la Bayer; se comercializó como antitusivo y sustituto «menos adictivo» de la morfina, lo que resultó falso: es más lipófila y cruza mejor la barrera hematoencefálica, por lo que el potencial de abuso es mayor. Se prohibió en muchos países en el siglo XX. En el mercado ilegal domina la heroína en forma de polvo (clorhidrato o base) o de «alquitrán negro» (formas menos puras).
En las últimas décadas la adulteración con fentanilo ha aumentado las sobredosis mortales en Norteamérica y en Europa. Los programas de mantenimiento con metadona o buprenorfina y la dispensación supervisada de heroína (en Suiza, Reino Unido y otros) han demostrado reducir daños y mejorar la salud de personas con dependencia grave. La reducción de daños (intercambio de jeringuillas, naloxona, análisis de sustancias donde exista) es parte de las políticas de salud pública.
Véase también fentanilo y opioides para contexto de sobredosis y tratamiento.
Farmacología
La heroína es un profármaco: se desacetila rápidamente a 6-monacetilmorfina y a morfina en el organismo. La morfina actúa como agonista mu-opioide, produciendo analgesia, euforia, sedación y depresión respiratoria. No hay techo para la depresión respiratoria. La tolerancia se desarrolla con uso repetido; la abstinencia al suspender es muy intensa (dolor, insomnio, diarrea, ansiedad). La mezcla con alcohol, benzodiacepinas o otros opioides multiplica el riesgo de muerte.
El uso IV produce un «rush» intenso por la rapidez de llegada al cerebro; el esnifado y el fumar («chasing the dragon») tienen menor biodisponibilidad pero igual potencial de dependencia y sobredosis.
Dosis y Forma de Consumo
Microdosis
No hay margen seguro; en personas no tolerantes dosis muy bajas pueden causar depresión respiratoria. La heroína ilegal tiene pureza variable (y puede contener fentanilo)
Dosis Baja
En dependencia estable, la «dosis baja» es relativa a la tolerancia; no puede recomendarse ninguna cantidad en mercado ilegal por variabilidad y adulteración
Dosis Moderada
Variable según pureza y tolerancia; cualquier redosificación aumenta el riesgo de sobredosis
Sobredosis
Depresión respiratoria, estupor, coma, muerte. Pinzas pupilares, cianosis. Naloxona revierte el efecto (puede requerir varias dosis). Llamar urgencias; no dejar sola a la persona; posición lateral si está inconsciente
Forma de consumo: IV (mayor riesgo de infección y «rush»), esnifado o fumado (base). No compartir jeringuillas ni material; usar programas de intercambio. Tener naloxona disponible. Acceder a programas de mantenimiento (metadona/buprenorfina) o de heroína supervisada donde existan.
Duración y Tiempos de Efecto
Inicio
IV 1-2 min; esnifado/fumado 5-15 min
Pico
IV 5-15 min; esnifado 15-30 min
Duración total
3-5 h según dosis y tolerancia
Resaca
Sedación residual; abstinencia si no se redosifica en dependencia
Aspectos Legales
Estupefaciente; posesión y tráfico penados; programas de mantenimiento y reducción de daños permitidos
Fiscalizada en todos los Estados; heroína medicinal en programas supervisados (Reino Unido, Suiza, etc.)
Schedule I; posesión y tráfico penados
Estupefaciente; consultar legislación nacional
Bibliografía y Fuentes
Colaboraciones y Apariciones en Medios