Intensificación de la disociación: La esketamina ya tiene efectos disociativos significativos. Al combinarla con cannabis, que también puede alterar la percepción, los usuarios podrían experimentar una desconexión profunda con la realidad o intensas experiencias subjetivas, lo que puede ser abrumador.
Efectos psicológicos impredecibles: Ambas sustancias pueden inducir ansiedad o paranoia, especialmente en dosis altas de cannabis o si el usuario ya es propenso a estos síntomas. Esto puede derivar en un malestar psicológico agudo.
Deterioro cognitivo y del juicio: La combinación puede causar confusión mental, disminución de la atención y dificultades para realizar tareas básicas. Esto aumenta el riesgo de accidentes, especialmente si se intenta realizar actividades como conducir.
Riesgo cardiovascular: La esketamina puede aumentar la presión arterial y la frecuencia cardíaca, mientras que el cannabis también puede causar estos efectos en algunas personas. La combinación podría ser problemática en individuos con afecciones cardiovasculares.
Efectos en la memoria y aprendizaje: Ambas sustancias pueden afectar la memoria a corto plazo. Su combinación podría amplificar esta alteración, dificultando recordar eventos o realizar tareas cognitivamente demandantes.
