Mezclar clenbuterol y ketamina es arriesgado porque la ketamina produce alteración del nivel de consciencia, despersonalización y, a dosis altas, depresión hemodinámica o taquicardia refleja, mientras el clenbuterol empuja hacia simpaticomimético periférico y taquicardia.
El resultado puede ser más impredecible que con una sola familia en cuanto a presión arterial, mareo y capacidad de pedir ayuda.
La ketamina aumenta el riesgo de caídas y náuseas; el clenbuterol puede añadir temblor y palpitaciones que se confunden con ansiedad disociativa.
La ketamina no compensa de forma fiable la carga simpática del clenbuterol.
Efectos cruzados: Vómitos con alteración del sensorio, taquicardia irregular subjetiva y ortostatismo marcado pueden solaparse.
Aspiración: Si hay vómito con somnolencia o disociación, sube el riesgo de aspiración.
Señales de alarma: Imposibilidad de mantener vía aérea clara, cianosis, palpitaciones irregulares sostenidas o desmayo requieren emergencia.
En la escala del sitio se clasifica como de riesgo que requiere cuidado según criterios editoriales de la guía, sin sustituir valoración médica individual.
