La cortisona es un glucocorticoide de uso médico, precursor in vivo de la hidrocortisona (cortisol), utilizada para tratar inflamación, alergia, enfermedades autoinmunes y déficits de cortisol; no es una sustancia de uso recreativo y su mal uso conlleva riesgos metabólicos y cardiovasculares
Se administra por vía oral o en formas tópicas/inyectables según la indicación. A dosis terapéuticas reduce la inflamación y la respuesta inmunitaria; el uso prolongado o a dosis altas puede producir hiperglucemia, osteoporosis, hipertensión, retención de líquidos, aumento de peso, cataratas y mayor riesgo de infecciones. No produce efectos psicoactivos buscados recreativamente; el abuso o la suspensión brusca tras uso prolongado pueden provocar insuficiencia suprarrenal o rebote de la enfermedad.
Los riesgos incluyen síndrome de Cushing iatrogénico, diabetes, fracturas, infecciones oportunistas y dependencia del fármaco (no adicción en el sentido de craving). La reducción de riesgos implica usar solo bajo prescripción, no superar dosis ni duración indicadas y reducir la dosis de forma gradual cuando el médico lo indique.
En muchos contextos «cortisona» se usa coloquialmente para referirse a corticoides en general (prednisona, dexametasona, etc.); la información aquí se refiere a la cortisona y al uso correcto de los glucocorticoides.
Efectos
Efectos deseados:
- Reducción de inflamación y de respuesta inmunitaria (uso médico)
- Mejoría de síntomas en asma, artritis, alergia grave, etc., cuando está indicado
- No produce euforia ni alteración de la conciencia; no es droga recreativa
Efectos secundarios:
- Hiperglucemia, aumento del apetito y del peso
- Retención de sodio, edema, hipertensión
- Osteoporosis, riesgo de fracturas con uso prolongado
- Cataratas, glaucoma; mayor susceptibilidad a infecciones; insomnio o cambios de humor a dosis altas
Factores que influyen en los efectos:
- Dosis, duración del tratamiento y vía de administración
- Edad, comorbilidades (diabetes, osteoporosis, hipertensión)
- Interacciones con otros fármacos
Riesgos
Riesgos Físicos:
- Síndrome de Cushing iatrogénico (cara de luna, obesidad central, estrías, hipertensión)
- Diabetes, osteoporosis, fracturas, necrosis avascular
- Infecciones oportunistas (hongos, tuberculosis reactivada)
- Insuficiencia suprarrenal si se suspende bruscamente tras uso prolongado
Riesgos Psicológicos:
- Cambios de humor, insomnio o euforia/irritabilidad a dosis altas
- No hay dependencia psicológica tipo adicción; sí dependencia fisiológica del eje suprarrenal
Patologías o condiciones médicas incompatibles:
- Infecciones fúngicas sistémicas no tratadas; tuberculosis activa (relativo)
- Úlcera péptica activa; insuficiencia cardíaca descompensada en algunos contextos
- Embarazo: usar solo si beneficio supera riesgo; puede afectar al feto
- Diabetes, osteoporosis, glaucoma: monitorización y precaución
Especial cuidado con:
- No suspender bruscamente un tratamiento prolongado; reducir de forma gradual según indicación médica
- En situaciones de estrés (cirugía, infección grave) puede ser necesario aumentar temporalmente la dosis; consultar al médico
- Llevar identificación de que se está en tratamiento con corticoides por si hay urgencia
- No usar sin prescripción ni para «energía» o rendimiento; no tiene ese efecto y el riesgo es alto
Reducción de Riesgos
Dosis y tipo de sustancia:
- Usar la menor dosis efectiva y el menor tiempo posible
- Seguir estrictamente la pauta de reducción al final del tratamiento
- Control de glucemia, tensión arterial y densidad ósea en tratamientos prolongados según indicación médica
- Evitar infecciones; en caso de fiebre o infección, consultar al médico (puede requerir ajuste de dosis)
Forma de consumo:
- Tomar con comida si es oral; respetar horarios para mantener niveles estables cuando se usa a largo plazo
- No triturar ni modificar formulaciones de liberación prolongada si las hubiera
Estado mental y entorno:
- En trastornos psiquiátricos previos, los corticoides pueden exacerbar síntomas; vigilar con el médico
Frecuencia y tolerancia:
- No aumentar frecuencia ni dosis por cuenta propia; en tratamientos cortos no olvidar la reducción gradual si el médico la ha indicado
Salud y control:
- En diabetes, hipertensión, osteoporosis o glaucoma: control periódico
- En embarazo y lactancia: solo si está indicado; valorar con el médico
Mezclas
Consulta los riesgos y efectos de mezclar Cortisona con otras sustancias y fármacos en nuestra guía interactiva Mezclas y Riesgos.
Origen e Historia
La cortisona y la hidrocortisona se aislaron y caracterizaron a mediados del siglo XX; el descubrimiento de sus efectos antiinflamatorios revolucionó el tratamiento de enfermedades reumáticas, asma y muchas patologías autoinmunes. La cortisona se convierte en el organismo en hidrocortisona (cortisol); en la práctica clínica actual se usan más otros glucocorticoides como prednisona, prednisolona o dexametasona por su mayor potencia y mejor perfil en algunas indicaciones.
El término «cortisona» sigue usándose en el lenguaje coloquial para referirse a «corticoides» o «esteroides» en sentido médico (glucocorticoides), no a los esteroides anabolizantes. La cortisona como tal tiene indicaciones limitadas en algunos países; en otros se ha sustituido por análogos. El uso debe ser siempre médico; no hay uso recreativo establecido y el autotratamiento o la prolongación del tratamiento sin control son peligrosos.
Las guías actuales recomiendan la menor dosis efectiva durante el menor tiempo posible y reducción gradual al suspender tratamientos prolongados.
Farmacología
La cortisona es un glucocorticoide; en el hígado se reduce a hidrocortisona (cortisol), que es el ligando activo de los receptores de glucocorticoides. Actúa sobre receptores nucleares que regulan la expresión de genes implicados en la inflamación, el metabolismo de glucosa, las proteínas y los electrolitos. A dosis de reemplazo o antiinflamatorias suprime la respuesta inflamatoria y inmunitaria; a dosis altas o prolongadas produce efectos mineralocorticoides (retención de sodio, pérdida de potasio), hiperglucemia, catabolismo proteico y supresión del eje hipotálamo-hipófiso-adrenal.
No tiene efectos euforizantes ni de abuso en el sentido de drogas de uso recreativo. El «enganche» es fisiológico: la administración externa inhibe la producción endógena de cortisol, de modo que la suspensión brusca puede provocar insuficiencia suprarrenal aguda (hipotensión, shock). Por eso la reducción debe ser gradual.
Dosis y Forma de Consumo
Microdosis
No hay indicación de microdosis de cortisona en medicina; dosis subterapéuticas no aportan beneficio antiinflamatorio y pueden contribuir a supresión del eje suprarrenal si se usan de forma prolongada
Dosis Baja
En reemplazo o en tratamientos antiinflamatorios leves las dosis se ajustan al peso y a la indicación (p. ej. 12,5-25 mg/día en adultos en algunos esquemas); siempre según prescripción médica
Dosis Moderada
Dosis antiinflamatorias medias varían según la enfermedad; la equivalencia con otros glucocorticoides (prednisona 5 mg ≈ cortisona 25 mg aprox.) se usa para ajustar. No autodosificar
Sobredosis
No hay «sobredosis» aguda típica como con opioides; el uso prolongado a dosis altas lleva a síndrome de Cushing, hiperglucemia, osteoporosis e infecciones. La suspensión brusca tras uso prolongado puede provocar crisis suprarrenal; requiere atención médica y restitución de glucocorticoides
Forma de consumo: Por vía oral (comprimidos) o en formulaciones inyectables/tópicas según indicación. Uso exclusivamente médico; no hay forma de consumo recreativo. Tomar con comida para reducir irritación gástrica si se indica; respetar horarios y pauta de reducción al final del tratamiento.
Duración y Tiempos de Efecto
Inicio
Efectos antiinflamatorios en horas a días según indicación
Pico
Concentración plasmática y efecto máximo según formulación y dosis
Duración total
La vida media es de 8-12 h; los efectos clínicos pueden prolongarse. En tratamientos prolongados la duración del tratamiento la define el médico
Resaca
No aplica; al reducir o suspender puede haber rebote de síntomas de la enfermedad o, si la reducción es brusca, síntomas de insuficiencia suprarrenal
Aspectos Legales
La cortisona y los glucocorticoides son medicamentos de prescripción; no están en listas de estupefacientes. Receta médica para la mayoría de presentaciones
Medicamento de prescripción; regulación nacional según país
Medicamentos sujetos a receta; no controlados como drogas de abuso
Prescription only; no Schedule control substance para la cortisona típica