El paracetamol no actúa sobre GABA ni intensifica la somnolencia del flurazepam; no hay sinergia farmacodinámica relevante, salvo el hepatotóxico clásico del fármaco en dosis altas o con otros hepatotóxicos.
No debe usarse para enmascarar cefalea o malestar mientras se suman otras sustancias depresoras.
Efectos cruzados: El riesgo principal sigue siendo sedación, trauma y depresión respiratoria, no analgésico.
Riesgo hepático: El daño hepatocelular por dosis tóxicas puede ser grave y tardío en manifestarse.
Señales de alarma: Ante ictericia o confusión súbita debe buscarse valoración urgente.
En conjunto, la combinación se clasifica como de riesgo bajo en la escala del sitio respecto a interacciones graves habituales, pero mezclar flurazepam con paracetamol no deja de tener matices según dosis, contexto y salud individual; ante síntomas inesperados o empeoramiento claro, conviene valoración sanitaria.
