Mezclar cannabis y ketoprofeno es arriesgado porque el cannabis modula náuseas, mareo y taquicardia de forma variable según perfil de cannabinoides y vía de consumo, mientras el ketoprofeno irrita mucosa digestiva y puede provocar malestar epigástrico.
La combinación puede hacer más difícil saber si el malestar es «por el humo», por el AINE o por deshidratación.
El cannabis no protege la mucosa gástrica frente al ketoprofeno.
El ketoprofeno no debe tomarse en rondas repetidas para «aguantar» mejor un contexto de consumo sin hidratación adecuada.
Efectos cruzados: Ortostatismo, náuseas o palpitaciones pueden alternarse de forma confusa.
Policonsumo: Si hay alcohol u otros AINE el mismo día, el riesgo digestivo sube de forma acumulativa.
Señales de alarma: Vómito con sangre, heces negras o dolor abdominal intenso súbito requieren urgencias.
En la escala del sitio se clasifica como de riesgo que requiere cuidado según criterios editoriales de la guía, sin sustituir valoración médica individual.
