Mezclar benzodiacepinas y silexan (Lavandula angustifolia) es arriesgado porque el benzodiacepinas deprime o disocia el SNC y el silexan (lavandula angustifolia) es un preparado ansiolítico de lavanda con actividad sobre receptores serotoninérgicos y relajación leve; la sedación puede sumarse de forma impredecible.
Aunque el silexan no se equipara a una benzodiacepina, no conviene «apilar» calmantes con depresores en contexto recreativo; vigilar respiración, coordinación y nivel de consciencia.
Efectos cruzados: Sedación, ataxia o disociación del benzodiacepinas pueden intensificarse con la calma ansiolítica de silexan (lavandula angustifolia).
Riesgo respiratorio: En policonsumo con otros depresores, respiración lenta o incapacidad de despertar: emergencia.
Riesgo conductual: Desinhibición y menor juicio; caídas o más consumo son frecuentes.
Señales de alarma: Confusión marcada, cianosis, vómito con aspiración o colapso: urgencias.
En conjunto, mezclar el silexan (lavandula angustifolia) con benzodiacepinas no es seguro para experimentar sin supervisión médica y puede variar mucho entre personas y dosis. Ante síntomas graves o duda de intoxicación, conviene acudir con urgencia a un servicio de salud.
