Mezclar benzodiacepinas y lsa (amida de ácido D-lisérgico) es arriesgado porque las benzodiacepinas sedán y relajan por vías GABAérgicas, mientras la LSA puede prolongar alteración perceptiva y náuseas; el resultado puede ser más impredecible en somnolencia diurna, mareo o labilidad emocional.
El sedante no «corta» de forma segura un mal viaje y puede enmascarar signos de alarma.
Efectos cruzados: Ortostatismo, confusión o vómitos con somnolencia pueden solaparse.
Señales de alarma: Depresión respiratoria, imposibilidad de despertar o cianosis requieren emergencia.
En la escala del sitio se clasifica como de riesgo que requiere cuidado según criterios editoriales de la guía, sin sustituir valoración médica individual.
