Mezclar anfetaminas y pridinol es arriesgado porque el anfetaminas es estimulante o empatógeno y el pridinol seda y relaja musculatura; el patrón mixto puede enmascarar fatiga, hipertermia o malestar cardiovascular.
El riesgo propio del anfetaminas no desaparece; el miorelajante puede aumentar mareo, sequedad de boca o confusión anticolinérgica.
Efectos cruzados: Estimulación o empatogenia del anfetaminas y sedación muscular por pridinol; sensación de «control» engañosa.
Riesgo cardiovascular: Taquicardia, hipertensión o dolor torácico pueden aparecer pese a somnolencia.
Riesgo anticolinérgico: Sequedad de boca, visión borrosa o agitación paradójica pueden confundir el cuadro clínico.
Señales de alarma: Fiebre alta, convulsiones o colapso: activar emergencias.
En conjunto, mezclar pridinol con anfetaminas no es seguro para experimentar sin supervisión médica y puede variar mucho entre personas y dosis. Ante síntomas graves o duda de intoxicación, conviene acudir con urgencia a un servicio de salud.
