Mezclar alcohol y flunitrazepam es arriesgado porque el alcohol y el flunitrazepam potencian de forma sinérgica la depresión del SNC, con riesgo muy alto de sedación profunda, vómito con aspiración y depresión respiratoria.
Aunque el alcohol sea socialmente extendido, esta mezcla tiene uno de los perfiles más desfavorables en términos de seguridad aguda.
Efectos cruzados: Ataxia, disartria y reflejos disminuidos progresan con rapidez y dificultan mantener la vía aérea clara.
Riesgo de trauma: Las inhibiciones bajan y aumentan caídas, agresiones o situaciones de vulnerabilidad con memoria incompleta.
Señales de alarma: Ante imposibilidad de despertar, respiración ruidosa o labios azulados debe solicitarse emergencia inmediata.
En conjunto, mezclar flunitrazepam con alcohol no es seguro para experimentar sin supervisión médica y puede variar mucho entre personas y dosis. Ante síntomas graves o duda de intoxicación, conviene acudir con urgencia a un servicio de salud.
