Mezclar alcohol y apixabán es arriesgado porque el alcohol y el apixabán aumentan el riesgo de sangrado digestivo y daño de mucosa; además el alcohol deprime el sistema nervioso central.
Es una de las combinaciones farmaco–estilo de vida más desfavorables en términos de mucosa y hemorragia.
Efectos cruzados: El alcohol irrita la mucosa; el apixabán inhibe la agregación plaquetaria. Dolor epigástrico, náuseas y deshidratación pueden progresar.
Riesgo cardiovascular: El sangrado puede manifestarse como palidez, taquicardia y mareo por hipovolemia.
Riesgo gastrointestinal: Riesgo elevado de hemorragia digestiva alta o baja.
Riesgo hemorrágico: Hematemesis, melenas o hematomas espontáneos requieren urgencia.
En conjunto, mezclar apixabán con alcohol no es seguro para experimentar sin supervisión médica y puede variar mucho entre personas y dosis. Ante síntomas graves o duda de intoxicación, conviene acudir con urgencia a un servicio de salud.
