Mezclar benzodiacepinas y ketoprofeno es arriesgado porque no suele describirse una sinergia farmacodinámica central clásica entre benzodiacepinas y AINEs como el ketoprofeno; el eje práctico es la suma de sedación leve, mareo y riesgo de caídas si ya hay somnolencia.
El riesgo digestivo del ketoprofeno sigue presente y puede confundirse con malestar inespecífico atribuido a la benzodiacepina.
Las benzodiacepinas aumentan el riesgo de trauma si hay ataxia; el ketoprofeno no mejora la coordinación.
El ketoprofeno no debe usarse para prolongar sedación ni para mezclar sistemáticamente con depresores sin control médico.
Efectos cruzados: Mareo, náuseas o somnolencia diurna pueden solaparse.
Policonsumo: Si coexisten alcohol u opioides el mismo día, el margen de seguridad respiratoria baja por causas distintas al AINE.
Señales de alarma: Respiración lenta, imposibilidad de despertar o vómito con sangre requieren emergencia.
En la escala del sitio se clasifica como de riesgo bajo respecto a interacciones graves habituales entre ambos, sin minimizar gastroenteritis, sangrado digestivo raro o daño renal con AINEs mal usados ni el abuso en policonsumo; ante síntomas inesperados o empeoramiento claro, conviene valoración sanitaria.
