La combinación de cannabis y tramadol puede mostrar sinergia de sedación y alteración del estado de alerta: el tramadol actúa como opioide débil con componente serotoninérgico y el cannabis modula el SNC de forma variable.
En encuestas voluntarias del sitio esta combinación recibe muchos votos positivos; eso refleja experiencias subjetivas habituales, no prueba de que sea segura ni de que el riesgo de complicaciones orgánicas sea bajo. La clasificación describe el tipo de interacción en la escala (sinergia, disminución o sin sinergia), no la popularidad del par.
Precaución aunque el nivel sea «riesgo bajo» en la escala: Ese nivel indica cómo se combinan los efectos (suman, restan o casi no se potencian), no que la mezcla sea recomendable. Riesgo de somnolencia profunda o depresión respiratoria, sobre todo con otras depresoras o dosis altas; no ajustar tramadol sin médico.
Efectos cruzados: Mareo, confusión y náuseas que dificultan reconocer empeoramiento.
Riesgo respiratorio: Respiración lenta o imposibilidad de despertar: emergencia.
Riesgo serotoninérgico: Agitación, rigidez o fiebre con otros serotonérgicos.
En conjunto, la combinación se clasifica como riesgo bajo con sinergia en la escala del sitio: los efectos pueden potenciarse más de lo esperado. Conviene reducir dosis, evitar policonsumo el mismo día y vigilar temperatura, hidratación y estado de consciencia. Ante empeoramiento brusco o síntomas graves, acudir a urgencias.
