Mezclar cocaína y levamisol es arriesgado porque la cocaína y el levamisol aparecen frecuentemente juntos en mercados adulterados; el levamisol no potencia el «subidón» pero añade riesgo vascular, cutáneo e inmunológico difícil de prever según el lote.
Aunque la cocaína sea la sustancia buscada, la adulteración con levamisol puede causar lesiones graves independientes del estimulante.
Efectos cruzados: Taquicardia e isquemia por cocaína pueden coexistir con palidez, úlceras o rash por el levamisol.
Riesgo vascular y cutáneo: Vasculitis, necrosis cutánea o lesiones en nariz y extremidades deben valorarse con urgencia.
Riesgo hematológico: Fiebre, infecciones repetidas o mucositis pueden indicar agranulocitosis.
Señales de alarma: Ante fiebre alta, úlceras extensas, dolor torácico o confusión debe buscarse emergencia.
En conjunto, mezclar el levamisol con cocaína no es seguro para experimentar sin supervisión médica y puede variar mucho entre personas y dosis. Ante síntomas graves o duda de intoxicación, conviene acudir con urgencia a un servicio de salud.
